Los síntomas de la prostatitis incluyen dolor o ardor al orinar, ganas frecuentes de orinar, dolor en el periné o en la parte baja del abdomen y, en la forma aguda, fiebre y escalofríos. Varían según el tipo de prostatitis. Si aparece fiebre junto con dolor o dificultad para orinar, busque atención médica urgente.
¿Cuáles son los síntomas de la prostatitis?
La prostatitis es la inflamación de la próstata, una glándula situada bajo la vejiga que rodea la uretra, conducto por el que sale la orina al exterior. Sus síntomas no son iguales en todos los hombres ni aparecen siempre juntos. Se agrupan en cuatro bloques.
Síntomas urinarios
- Dolor o ardor al orinar (disuria).
- Ganas frecuentes o urgentes de orinar, sobre todo por la noche (nicturia).
- Dificultad para empezar a orinar, chorro débil o sensación de vaciado incompleto.
- Orina turbia o con sangre.
Dolor y molestias pélvicas
- Dolor en el periné, la zona entre el escroto y el ano.
- Molestias en la parte baja del abdomen, la zona lumbar, la ingle, los testículos o el pene.
Síntomas sexuales
- Dolor al eyacular.
- Menos deseo o dificultad para mantener la erección.
- Sangre en el semen (hematospermia), en algunos casos.
Síntomas generales
- Fiebre, escalofríos, malestar y dolores musculares, típicos de la forma aguda.
Muchos de estos síntomas aparecen también en otras enfermedades urinarias. Por eso conviene que los valore un especialista y no atribuirlos a la prostatitis por su cuenta.
¿Qué síntomas tiene cada tipo de prostatitis?
Hay cuatro tipos de prostatitis y los síntomas cambian según cuál sea. Esta tabla resume las diferencias.
| Tipo | Cómo aparece | Síntomas principales | ¿Es urgente? |
| Bacteriana aguda | De forma brusca | Fiebre, escalofríos, dolor intenso al orinar, dolor perineal, dificultad para orinar o imposibilidad de hacerlo | Sí, atención médica urgente |
| Bacteriana crónica | Persistente o recurrente, durante más de tres meses | Molestias urinarias y dolor pélvico más leves, infecciones urinarias que reaparecen | No suele serlo, pero conviene consultar |
| Dolor pélvico crónico | Gradual y con altibajos | Dolor pélvico o perineal, síntomas urinarios y sexuales, sin infección demostrada | No, requiere seguimiento |
| Inflamatoria asintomática | Sin síntomas | Se detecta por casualidad en análisis o pruebas | No |
El dolor pélvico crónico es el tipo más frecuente. Sus síntomas pueden ir y venir durante meses y empeorar en épocas de estrés. La forma bacteriana crónica suele aparecer cuando una prostatitis aguda no se resuelve del todo. Además, una misma persona puede notar a la vez síntomas urinarios, dolor y problemas sexuales, así que no tienen por qué coincidir con una sola fila de la tabla.
¿Cuándo hay que ir a urgencias por una prostatitis?
Acude a un servicio de urgencias si presentas alguna de estas situaciones:
- Fiebre o escalofríos junto con dolor o dificultad para orinar.
- Imposibilidad de orinar.
- Dolor muy intenso en la pelvis o los genitales.
- Sangre en la orina.
La prostatitis bacteriana aguda es una infección que puede extenderse a la sangre o formar un absceso, una acumulación de pus en la próstata. Esperar con estos síntomas aumenta el riesgo de complicaciones.
Para el resto de molestias, sin fiebre y con la orina normal, basta con pedir cita con un urólogo en los próximos días. Si los síntomas se repiten o duran semanas, no los deje pasar.

¿Cómo distinguir la prostatitis de una próstata agrandada, una infección de orina o un cáncer?
Los síntomas se parecen y solo una valoración médica permite diferenciarlos. Esta comparación orienta, pero no sustituye al diagnóstico.
| Prostatitis | Próstata agrandada | Infección de orina | Cáncer de próstata | |
| Edad habitual | Cualquier edad adulta, más frecuente entre 30 y 50 años | A partir de los 50 | Cualquier edad | Más frecuente a partir de los 50 |
| Síntomas típicos | Ardor al orinar, dolor pélvico o perineal, a veces fiebre | Chorro débil, levantarse de noche, vaciado incompleto | Ardor y ganas frecuentes de orinar, a veces fiebre | Suele no dar síntomas al principio |
| Dolor pélvico | Frecuente | Poco frecuente | Ocasional, en el bajo vientre | Raro en fases iniciales |
La prostatitis no es un cáncer, y padecerla no aumenta el riesgo de tenerlo. Sin embargo, ambas pueden elevar el PSA (marcador para cáncer de próstata), una proteína que se mide en un análisis de sangre. Un PSA alto no significa cáncer, pero tampoco debe atribuirse siempre a una inflamación sin estudiarlo.
Si hay dudas, el urólogo puede completar la valoración con una resonancia magnética de próstata. A partir de los 50 años, o de los 45 si hay antecedentes familiares de cáncer de próstata, la revisión de próstata permite controlar la glándula aunque no tengas síntomas.
¿Qué causa la prostatitis y quién tiene más riesgo?
La causa depende del tipo. La forma aguda y la crónica bacteriana las producen bacterias, que pueden llegar desde la uretra o desde una infección urinaria. En el dolor pélvico crónico no se identifica una infección y suelen intervenir varios factores, como una infección previa, la tensión de los músculos del suelo pélvico o el estrés.
Tienes más riesgo si:
- Ha tenido prostatitis antes.
- Tiene una infección urinaria o genital.
- Lleva una sonda urinaria.
- Le han hecho una biopsia de próstata.
¿Cómo se diagnostica la prostatitis?
El diagnóstico se basa sobre todo en la historia clínica y la exploración. No existe una única prueba que la confirme. En la consulta, el urólogo:
- Pregunta por tus síntomas, su duración y tus antecedentes.
- Explora la zona y, si procede, la próstata mediante un tacto rectal.
- Puede pedir análisis de orina y de sangre, incluido el PSA.
- Puede completar la valoración con una ecografía y una flujometría, que mide la fuerza del chorro de orina.
En la consulta de acto único del Centro Rodríguez-Rubio, la valoración clínica y pruebas como la ecografía, la analítica y la flujometría se hacen en la misma visita. El urólogo le explica los resultados al terminar. Si ya tiene analíticas o informes previos, llévelos.
¿Cómo se trata la prostatitis?
El tratamiento depende del tipo de prostatitis y lo decide el urólogo tras la valoración. No conviene automedicarse: tomar antibióticos sin diagnóstico puede enmascarar los síntomas y dificultar el estudio posterior.
- Prostatitis bacteriana aguda y crónica: se tratan con antibióticos. En la forma crónica el tratamiento suele ser más largo, y completarlo es importante para eliminar las bacterias.
- Dolor pélvico crónico: no hay una infección que tratar, así que se combinan medidas: fármacos para aliviar el dolor o relajar el tracto urinario, fisioterapia del suelo pélvico, control del estrés y ajustes en los hábitos diarios.
- Prostatitis inflamatoria asintomática: si no causa molestias, normalmente solo se controla.
Además, el urólogo puede recomendarle beber suficiente agua, evitar irritantes como el alcohol y el exceso de cafeína, y no permanecer sentado durante periodos muy largos. Estas pautas ayudan a aliviar el malestar, pero no sustituyen al tratamiento.
¿Qué complicaciones puede tener una prostatitis sin tratar?
Cuando la prostatitis bacteriana no se trata a tiempo o no se resuelve del todo, puede complicarse con una infección de la sangre, un absceso en la próstata o una inflamación del epidídimo, el conducto situado detrás del testículo. La forma crónica también puede afectar al estado de ánimo, a la función sexual y, en algunos casos, a la calidad del semen. Por eso es importante consultar cuando los síntomas se prolongan, aunque sean leves.
¿Cómo preparar la consulta con el urólogo?
Llegar con la información ordenada ayuda a que el diagnóstico sea más rápido y preciso. Antes de la cita:
- Anote cuándo empezaron los síntomas y si van y vienen.
- Apunte cuántas veces orinas al día y por la noche.
- Lleve analíticas, informes o ecografías anteriores.
- Haga una lista con los medicamentos que tome y los antibióticos que ya haya probado.
- Prepare sus dudas, incluidas las que más le cuesten, como las relacionadas con la erección o la eyaculación.
El urólogo trata estos temas con naturalidad, y contarlos todos permite valorar mejor su caso. Si tiene fiebre, no puede orinar o el dolor es muy intenso, no espere a la cita: acuda antes a urgencias. Cuanto antes se diagnostique, más sencillo suele ser el tratamiento.
¿Qué especialistas pueden intervenir si los síntomas se vuelven crónicos?
Cuando el dolor pélvico se prolonga, rara vez mejora con una sola medida y suele hacer falta un abordaje coordinado. Además del urólogo, pueden intervenir:
- Fisioterapia del suelo pélvico, para relajar y reeducar los músculos de la pelvis. El centro cuenta con una unidad de rehabilitación del suelo pélvico.
- Sexología clínica, si hay dificultades con la erección, el deseo o la eyaculación, en la consulta de sexología.
Si ya tiene un diagnóstico o un tratamiento y los síntomas persisten, una segunda opinión urológica permite revisar su caso con otro especialista.
Preguntas frecuentes sobre la prostatitis
¿La prostatitis es contagiosa y debe hacerse pruebas mi pareja?
La prostatitis no se contagia como tal. Pero algunas infecciones de transmisión sexual, como la gonorrea o la clamidia, pueden causar una prostatitis bacteriana. Si el urólogo detecta una infección de este tipo, valorará si su pareja también debe estudiarse y tratarse. Hasta entonces, conviene usar preservativo.
¿La prostatitis se cura o puede volver?
La prostatitis aguda bacteriana suele resolverse con el tratamiento adecuado, pero puede reaparecer o hacerse crónica si no se resuelve del todo. El dolor pélvico crónico es distinto: los síntomas van y vienen y suelen controlarse mejor combinando medidas. Su urólogo le indicará cuál es su caso y cómo hacer el seguimiento.
¿Puede la prostatitis afectar a la erección o a la fertilidad?
En la prostatitis crónica pueden aparecer dificultades de erección, dolor al eyacular o cambios en el semen. No ocurre siempre ni es permanente en todos los casos. Si notas alguno de estos cambios, coméntelo con su urólogo para estudiarlo y decidir el mejor abordaje.
¿El estrés influye en la prostatitis?
El estrés no causa la prostatitis por sí solo, pero puede empeorar los síntomas del dolor pélvico crónico, entre otras razones porque tensa los músculos de la pelvis. Aprender a relajarse puede ayudar, pero no sustituye a la valoración médica ni al tratamiento que le recomiende el urólogo.
¿Puedo hacer deporte o tener relaciones sexuales con prostatitis?
Depende del tipo y de la intensidad de los síntomas. En una prostatitis aguda, con fiebre y dolor intenso, lo prioritario es el reposo y el tratamiento. En las formas crónicas, el ejercicio suave suele tolerarse y puede ayudar a manejar el estrés, aunque algunos hombres notan que pasar mucho tiempo sentado empeora el dolor. Si hay una infección, conviene esperar a que el urólogo autorice las relaciones sexuales y usar preservativo. Consúltelo con su especialista.
¿Necesito volante para ver a un urólogo privado?
No. En el Centro Rodríguez-Rubio puede pedir cita directamente con el urólogo, sin volante ni derivación, por teléfono, WhatsApp o formulario de contacto. Conoce a nuestro equipo de especialistas.





