

La definición de eyaculación precoz (EP) es compleja pero nos puede servir “aquella eyaculación que se presenta antes del momento deseado, o demasiado pronto como para poder satisfacer a la pareja durante la relación sexual”. Hay una ausencia de control en el proceso eyaculatorio.
La eyaculación precoz tiene consecuencias negativas que van más allá de las esperables en la esfera sexual. Los pacientes suelen ser jóvenes y pueden asociar falta de autoestima, ansiedad, empeoramiento de la relación de pareja, depresión…
El urólogo tras valorar al paciente y tras descartar patología genitourinaria le puede ofrecer las siguientes opciones de mejora o tratamiento.
La ansiedad asociada debe ser tratada. Las técnicas de “pare-siga” y el “método de compresión” son las más usadas para que el varón reconozca el punto de no retorno.
Las alternativas de tratamiento deben ser expuestas al paciente y pareja para que en base a sus circunstancias elija la más adecuada. Algunos de los tratamientos se pueden combinar y también se pueden aplicar de forma secuencial.
Afortunadamente, actualmente disponemos de suficientes conocimientos y alternativas terapéuticas para ayudar a la mayoría de los varones que consultan por este problema.